gina 187
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA
RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
SOURCES FOR THE STUDY OF THE BOTHERHOODS AND
RELIGIOSITY IN MUNERA (ALBACETE) IN THE MODERN AGE
Emilio Rosillo Clement
Universidad de Alicante
erosilloclement@gmail.com
Como citar este artículo: Rosillo Clement, E. (2025). Fuentes para el estudio de
las cofradías y la religiosidad en Munera (Albacete) en la Edad Moderna. Al-Basit
(70), T.1, 187-224. http://doi.org/10.37927/al-basit.70_6
Recibido / Received: 12/09/2025
Aceptado / Accepted: 24/11/2025
RESUMEN: Las cofradías gremia-
les y de carácter religioso estu-
vieron durante el siglo XVIII en el
punto de mira de los Ilustrados. A
través del análisis del Expediente
General de Cofradías y de los docu-
mentos con las respuestas envia-
das por el Ayuntamiento de Mune-
ra al Consejo de Castilla podemos
conocer el estado de las cofradías,
hermandades y ermitas en este
pueblo, así como su impacto social
y económico sobre los cofrades en
ese momento.
PALABRAS CLAVE: Cofradías, Mu-
nera, Albacete, Castilla-La Man-
cha, Edad Moderna
ABSTRACT: Guilds and religious
brotherhoods were in the sights
of the Illustration during the 18th
century. Through an analysis of
the General File of Brotherhoods
and the documents containing
the responses sent by the Mune-
ra Town Council to the Council
of Castile, we can learn about the
state of the brotherhoods, fra-
ternities, and hermitages in this
town, as well as their social and
economic impact on their mem-
bers in that moment.
KEYWORDS: Brotherhood, Mune-
ra, Albacete, Castilla-La Mancha,
Modern Age
1. INTRODUCCIÓN
Las cofradías son agrupaciones o congregaciones de carácter
religioso cuyo origen se encuentra en los gremios medievales. Sus
gina 188
miembros son los cofrades, vocablo que, etimológicamente, provie-


un objetivo común. Por ello el principal cargo de la cofradía era el
Hermano Mayor. El objeto de nuestro trabajo es examinar la religio-
sidad en la localidad de Munera durante la Edad Moderna, hacien-
do hincapié en el análisis de sus cofradías históricas a través de la
documentación encontrada en nuestro desbroce o la que nos han
hecho saber otros investigadores del tema.
Las cofradías tuvieron su origen en los gremios medievales,
agrupaciones de profesionales que se unían por el bienestar del
colectivo y el establecimiento de unas normas de convivencia y de
mercado. Después vendrían las procesiones, el patetismo, la religio-
sidad exagerada y pública de alto contenido simbólico como máximo
exponente del barroco, rasgos que hunden sus raíces en los princi-
pios de la reforma tridentina del siglo XVII. Sin embargo, como en
toda corriente ideológica hubo un proceso de revisión y de reforma
posterior con la llegada del Siglo de las Luces: el Reformismo Ilus-
trado del XVIII. A ello no fueron ajenas pequeñas localidades como
Munera que, aun recibiendo los coletazos del reformismo borbónico
de modo indirecto y tardío, no dejarán de verse afectadas. De hecho,
-
tivo, orgánico y jerárquico, junto a las medidas desamortizadoras
impuestas en el siglo XIX, provocaron un claro declive de las cofra-
días y de toda su maquinaria interna. Romero Samper (1998, 88) lo
-

particular, en el seno de los núcleos de agregación que componen el
sistema: los estamentos, los gremios, las cofradías”.
A partir del XVII las cofradías no sólo eran elementos de
expresión de una liturgia religiosa, también fueron un factor de
cohesión y punto de encuentro social. En el sistema estamental e
inamovible del Antiguo Régimen era crucial para los individuos la
integración, formar parte de una comunidad, de un todo, de una
       -
ledad. Uno no podía vivir de espaldas a las normas impuestas de
comportamiento social y religioso. La cofradía era el espacio ideal
donde estar protegido socialmente por tus “hermanos” y una forma
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 189
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
ortodoxa de sentirse integrado: los cofrades tenían normas estrictas
sobre la ayuda fraterna a los más pobres, la atención a las viudas o la

forma de caridad y asistencia social impulsada y facilitada por las
-
cia individual, aunque ambas son compatibles como veremos más
adelante. Si alguna cofradía sobrevivió a la desaparición del Antiguo
Régimen, verdadero marco político y social que les daba sentido,
fue por ese carácter caritativo y asistencial de ayuda a enfermos, a
viudas, en los entierros, etc.
Romero Samper (1998, 95) señala que “El despego hacia las
-
do un pequeño grupo de ilustrados comenzó a considerarlas una fa-
chada que impedía el desarrollo de una fe más personal”. La llegada
del absolutismo ilustrado borbónico acometió la transformación de
todo aquello considerado decadente o fanático. Tal espíritu reformis-
ta y el enfrentamiento de las cofradías con las autoridades civiles y
religiosas -eran cuerpos laicos con funciones religiosas a caballo en-
tre ambas jurisdicciones- propició un caldo de cultivo ideal para re-
saltar y poner en solfa lo provechoso de dichas instituciones dentro
del entramado social. Ballesta Fernández, en su minuciosa tesis, hace
un completo recorrido sobre la economía, religiosidad y evolución
de las cofradías en el partido de Alcaraz, entre ellas las de Munera.
Nosotros no pretendemos abarcar tanto. Nos ceñiremos únicamente
a analizar ciertos documentos para comprender mejor el intento de
represión de las cofradías y de la religiosidad popular en Munera en
los años en que fueron redactados. En otras palabras, nuestro obje-

hermandades y ermitas munerenses en aquellos tiempos.
2. ANÁLISIS DOCUMENTAL SOBRE LAS COFRADÍAS,
HERMANDADES Y ERMITAS DE MUNERA
El llamado Expediente General de Cofradías constituye un
acervo clave para estudiar a nivel local las cofradías, hermandades
        
perseguida por la labor reformadora acometida por los políticos
ilustrados del siglo XVIII: acabar con una religiosidad colectiva que
gina 190
impedía el desarrollo del espíritu individual y personal, y reducir el
peso económico de las cofradías, cuyos presupuestos eran sufraga-
dos la mayoría de las veces por sus cofrades. Su desbroce y análisis
favorece nuestro acercamiento a dichas instituciones locales, así

Régimen. Lo abordaremos desde una doble fuente archivística: i) La
documentación localizada en el Archivo Histórico Nacional (AHN),
en concreto la del referido Expediente General -ubicado en la sección
de Consejos Suprimidos- y la de los Libros de Cofradías -custodia-
dos en la sección Clero- que, por su mayor detalle informativo, cons-
tituye un complemento ideal del anterior; y ii) Las respuestas del
Ayuntamiento de Munera a la petición del Consejo de Castilla acerca
de sus cofradías que se hallan en el Archivo Histórico Provincial de
Albacete (AHPAb) recogidas en el Libro Copiador correspondiente.
2.1. Expediente General de Cofradías (AHN)
Fue instruido por el Consejo de Castilla a partir de 1768 bajo
la dirección de Campomanes. Pertenece a la documentación de la
Escribanía de Gobierno creada en el siglo XVIII para llevar los asun-
tos tramitados en las Salas de Gobierno y que, hasta entonces, eran
gestionados por las Escribanías de Cámara del aparato burocráti-
co que alimentaba al aludido Consejo. Para resaltar la relevancia
documental del Expediente distinguimos dos tipos de expedientes
tramitados por la susodicha Escribanía: ordinarios y generales. Los
ordinarios obedecían a la gestión y resolución de asuntos concre-
tos, normalmente incoados a instancia de una parte interesada, que
llegaban al Consejo de Castilla para solicitar algo a la Corona. Los
-
gún tema sobre el que se quería actuar. La tramitación de ambos
expedientes se hizo habitual durante la Ilustración pues la pretendi-
da corriente reformista de la sociedad requería recopilar abundante
información. La instrucción del Expediente General de Cofradías al-
canzó gran complejidad y generó una ingente documentación sobre
los pueblos de Castilla, integrada por multitud de expedientes y sub-
expedientes, que aportaban una excelente panorámica socioeconó-
mica -general y particular- de estas instituciones y, por ello, eran
esenciales para abordar y cumplir el objetivo reformador, en este
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 191
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
caso su supresión. Para ello el gobierno debía sustentar con datos
cualitativos y cuantitativos los motivos y razones que le impulsa-
ban a acometer tal medida. Entre los argumentos gubernamenta-

cuotas impuestas a los vecinos, sustraerse a la jurisdicción real, no
pagar tributos por los ingresos obtenidos y el carácter festivo y poco

información comenzó solicitando a los obispados recabar los datos
precisos y su envío posterior a Madrid. El resultado fue muy parco.
Los datos eran muy pobres o inexistentes en ocasiones. Ante ello el
Consejo de Castilla abandonó la vía eclesiástica para la recogida de
información y se dirigió directamente a las autoridades civiles me-

Aranda y dirigida a intendentes y corregidores. En ella se demanda-
ba recoger información acerca del número de hermandades y cofra-
días existentes en su jurisdicción sin ofrecer siquiera una plantilla o
encuesta tipo que facilitase y armonizase los datos obtenidos. De ahí

o regidor encargado de contestar aportaba los rasgos y opiniones
que consideraba más relevantes sobre este tipo de instituciones en
su localidad.
Munera pertenecía a la intendencia de Ciudad Real, regentada
por Francisco Aguilar y Anchia, conde de Benagiar, en estas fechas.
Recibió el 28 de septiembre de 1770 la circular del conde de Aranda
que le encomendaba exigir a los justicias de los municipios de su
jurisdicción una relación de cofradías y hermandades. A raíz de ello,
el intendente escribe a los corregimientos de su competencia para
que recopilasen la información pedida. En nuestro caso comunicó al
Corregidor de Alcaraz que solicitase a sus villas, Munera entre ellas,

con las respuestas hacer un informe que formaría parte del reitera-
do Expediente General de Cofradías del Consejo de Castilla.
Tras la lectura y análisis de las respuestas sobre las cofra-
días, hermandades, ermitas y congregaciones contenidas en el in-

particular a estas organizaciones. Ante la solicitud de un “dictamen
sobre la moderación subsistencia o abolición de tales cuerpos” el
intendente responde que son la causa de la destrucción de muchas
gina 192
familias en cuya cabeza ha recaído un cargo de la cofradía. Para ar-
gumentar su postura empieza exponiendo los dos tipos de gastos a
los que se enfrentan estas entidades:
[...] unos puramente reducidos a el culto y veneración de las
            
dentro de la Iglesia ya en la asistencia a procesiones y ya en
celebrar misas y aniversario por las almas del purgatorio
El segundo tipo de gasto será el más lesivo y perjudicial para
la sociedad pues implica, como bien puede leerse, el mantenimiento

[...] y otros que, bajo ese pretexto de una pequeña función de las
referidas, se reducen a colaciones, comilonas, refrescos y gastos
excesivos que motivan la ruina de los priostes o mayordomos que
en la vana creencia de que su honor pende en la mayor profusión,
consumen sus caudales y quedan perdidos.
Existe dualidad en el gasto que responde a la duplicidad de
-
sas, procesiones y demás expresiones de fe. Por otro, los destinados
a comilonas, refrescos o lo que él mismo, aludiendo a las respuestas,
llama “soldadescas”. Ante este despropósito expone su opinión:

semejantes congregaciones concurre a ello la poderosa razón
de los perjuicios a que dan lugar por las inquietudes y demás
 
las soldadescas a que se reducen muchas de estas funciones: en

asistencia de las procesiones, misas y aniversarios por las almas
del purgatorio debe subsistir sin atender a que los gastos se
          
cofradías, limosna que para ello se pida o suplemento que de sus
propios bienes hagan os mayordomos o cofrades, porque sobre
que nunca puede aniquilarles, cede en honor y mayor culto de
dios y sus santos.
Es decir, los primeros gastos, los destinados a la piedad y la
devoción pueden subsistir y deben mantenerse, pero los otros ...
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 193
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
[...] lo demás de soldadescas, comidas, refrescos, colaciones
            
utilidad de los pueblos, prohibirle enteramente para que cesen los
innumerables daños que ocasionan mandando que las dotaciones
          
funciones de iglesia y demás

vez que el propio informe que realiza sobre el estado de las cofra-
días en Munera:
Estado que demuestra el número de cofradías, congregaciones,
gremios y demás especies de gentes coaligadas, que hay en cada
 

de las que tienen aprobación real o eclesiástica y las que carecen
de uno y otro que todo es en la forma siguiente: Partido de
Alcaraz: Munera; Número de hermanos o cofrades: 5; Fiestas que
anualmente se celebran: 18; Importe de ellas: 43370; Las que
tienen el real consentimiento: 0; Id. del ordinamiento eclesiástico:
1; las que ni uno ni otro: 4; Ciudad Real 13 de julio de 1772.
Debe entenderse aquí cofrade o hermano por cofradía y su
número es de cinco. El informe es muy pobre, no indica los nombres
de las cofradías ni ninguna característica ni devenir histórico de
ellas. Tampoco habla del motivo de la celebración de los 18 días de

poblaciones cercanas como El Bonillo (14) o Alcaraz (13).
Ballesta Fernández (2023, 114-122) en su trabajo sobre las
cofradías en el partido de Alcaraz hace, a partir de los diversos in-
formes del Expediente General de Cofradías, un análisis comparativo
entre las diferentes poblaciones del partido y entre este y las demás
provincias que enviaron sus respuestas al Consejo de Castilla. Con-
-
tación de las cofradías en Munera y el entorno alcaraceño es menor
que en el resto de las demarcaciones. Munera contaba en 1787 con
1.995 habitantes y cinco cofradías, lo que ofrece un promedio de
399 habitantes por cofradía, promedio ligeramente inferior al de El
Bonillo -su población triplicaba a la munereña y contaba con 14 co-
fradías- y muy por debajo del de Alcaraz -cuadruplica los habitantes
gina 194
de Munera y tenía 11 cofradías-. En suma, a tenor de los datos ma-
nejados, más o menos población no implicaba per se mayor número
absoluto o relativo de estas instituciones.
2.2. Libro Copiador: Las respuestas (AHPAb)
El segundo grupo documental recoge las respuestas com-
pletas enviadas desde Munera con las que el intendente Aguilar
elaboró el informe general para el Consejo de Castilla que hemos
comentado anteriormente. Esta detallada documentación se ubica
en el AHPAb, concretamente en la sección del Archivo Municipal de
-
sitados por Enrique García Solana tras la posguerra. Varios de ellos,
conocidos como legajos de borradores o de clero son, en realidad,
Libros Copiadores de acuerdos, bandos, correspondencia, cuentas
de recaudación, subastas, etc. Es decir, libros donde se recopilaban
las transcripciones de los documentos que la corporación municipal
iba a enviar a otra institución para dejar constancia de sus conte-
nidos. Funcionaban como libro de registro, pero con la importante
salvedad de que se copiaba el documento entero.
Imagen 1. Iglesia de San Sebastián, Munera (Albacete)
Fuente: Instituto de Estudios Albacetenses. Foto de María Dolores Melero
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 195
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
Uno de estos Libros Copiadores sirvió de fuente a García Sola-
na (2002, 126) para redactar un pequeño apartado sobre las cofra-
días en su obra Munera por dentro. En él se enumeran únicamente
tres cofradías documentadas. Son las de San Sebastián y el Santísi-
mo Cristo (1595), Virgen de la Caridad (1621) y Las Ánimas (1693).
No menciona la de Nuestra Señora del Rosario y cita como herman-
dad la de la Vera Cruz. Además, consultando otra documentación
alternativa se observa que en algunos casos los años de fundación

detalle los documentos del AHPAb.
En dichos libros, como ya se apuntó, aparece la reproducción
del documento enviado al Consejo de Castilla en respuesta a la pe-
tición del Conde de Aranda al intendente de Ciudad Real -Aguilar y
Anchia- que, a su vez, lo traslada al Corregidor del Alcaraz del que
dependía Munera. Este fue quien realmente demandó la informa-
ción al consistorio munerense y, más tarde, dio cuentas de las res-
puestas al intendente para que las remitiera al aludido Consejo y
cerrara el círculo informativo. Para contestar al requerimiento se
reunió en pleno el Ayuntamiento de Munera el 23 de octubre de
1770 redactando un documento que principiaba así: “en esta villa y
su parroquia hay fundadas diferentes cofradías, patronatos y fábri-
cas que son distinción. Seguidamente, se incluyen las distintas co-
fradías, hermandades y patronatos existentes detallando su forma
de manutención, todo ello según enumeran y señalan los señores
regidores. La orden del Conde de Aranda abundaba en que estas or-
ganizaciones eran lesivas y gravosas para los vecinos pues suponían


entidades colectivas, tan populares entre los vecinos.
2.2.1. Ermitas
Según las respuestas recogidas en el reiterado Libro Copiador
del AHPAb, Munera tenía en 1770 cuatro ermitas: Nuestra Seño-
ra de la Concepción, Nuestra Señora de la Fuente, San Bartolomé y
Nuestra Señora de Santa Ana. La primera de ellas se ubicaba en el
actual Parque Municipal de Munera, por entonces conocido como
extramuros al estar fuera del perímetro urbano. Contaba, al pare-
gina 196
cer, con una cofradía cuya creación fue aprobada por el Consejo de
Gobernación del Obispado, pero que estaba inactiva - “no está co-
rriente”, se recoge- y, en consecuencia, no se explica la actividad de

inmuebles, aunque queda claro que los hay pues se señala que “de
sus arrendamientos se paga la función que se hace en dicha santa
ermita de la Purísima Concepción que son 24 reales repartidos por
1 Dicha ermita acabaría in-
tegrada dentro del cementerio municipal levantado en su entorno
años más tarde. En 1931 se clausuró el cementerio y la ermita que-
dó en desuso (AMM, 60 - Correspondencia), siendo probable que
décadas después siguiera en pie a tenor del informe de 27 de marzo
de 1940 del inspector de sanidad que acudió a comprobar el estado
del cementerio ante las quejas de los vecinos. La imagen que descri-
be es francamente luctuosa:
[...] sobre el estado de abandono en el que se encuentra la
necrópolis de la Concepción […] he girado una visita […] a la
mencionada mansión encontrándome la puerta abierta sin
cerradura ni pestillo alguno […] he podido cerciorarme del
deplorable estado de bóvedas que dejan al descubierto una buena
parte de féretros y alguna restos humanos y ropas podridas (AMM
39 – Correspondencia).
Los pocos restos que quedaron tras el traslado de los restos
en 1956 se derruyeron para la construcción del nuevo parque que
adoptó el nombre de la advocación: Parque Municipal de la Concep-
ción (AMM, Caja 60).
La segunda Ermita mencionada es la de Nuestra Señora de
la Fuente, igualmente en los extramuros de la localidad y con unos
bienes raíces y un censo que permiten el mantenimiento del templo
y sus funciones según consta en el documento consultado:
No está fundada ni por real privilegio ni por el diocesano y sus
gastos se reducen a 24 reales también repartidos entre el cura,
-
ciantes. Concluye el documento que “debido al poco gasto y tener caudal propio de los
arrendamientos para pagar estos 24 reales se mantenga esta ermita como hasta ese mo-
mento” (AMM, 60 - Correspondencia).
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 197
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
            
procesión que se hace anualmente por el día 21 de septiembre.


ancestral devoción mostrada hacia ella por los munerenses y que
se plasma en unos gastos ordinarios superiores a los destinados
a cualquier otra advocación: por eso tiene un gasto extra de 130

De la celebración del Voto Perpetuo (“voto de villa” le llama E. García
Solana) que se le hace a la virgen también da cuenta el documento:
Dicha villa convocada en su ayuntamiento para su acuerdo hizo
voto perpetuo a dicha santa imagen de hacerle una función con
procesión, misa cantada y sermón anualmente por el mes de
septiembre como se ha ejecutado desde dicho tiempo hasta el
presente.
Según el cronista, la transcripción del “voto de villa” en el que
se sustenta la celebración de la Feria actual procede de las últimas
páginas del legajo de borradores de 1756 que había en el AHPAb y,
por tanto, fue otorgada apenas catorce años antes de las respuestas

correcta o incorrecta porque tal escrito está hoy en paradero des-
conocido, lo que impide cualquier comprobación. Lo único que po-
demos hacer es reiterar siguiendo al citado cronista es que dicho
voto obedece al agradecimiento de los vecinos munerenses a la Vir-
gen por el milagro que obró sobre una plaga de langosta habida por
aquel entonces:
[...] así de la plaga de la langosta que estando para abocarse en
esta jurisdicción […] habiéndola sacado la devoción con fe, en
procesión el día 4 del presente a lo alto del cerro de su santa casa
[…] haciendo frente a la ruta que traía este enemigo […] torció el
camino enderezándose a Saliente (García, 2002, 47).
El comentario anterior debe guardar gran parte de verdad
pues en el texto de las respuestas al Expediente General de Cofradías
también se hace referencia a él:
gina 198
[...] por ser patrona de esta villa y tener la devoción que corresponde

ha recibido de tan santa madre y en especial en los años de la langosta
que liberó a esta villa y su jurisdicción de dicha plaga libertándole.
Además, el hecho viene respaldado por la tradición oral a
través de unas coplillas populares que, generación tras generación,
cuentan los milagros de la Virgen de la Fuente:
En la villa de Munera por ser un pueblo decente tenemos por
defensora a la Virgen de la Fuente […]
[…] Eres una emperatriz que de los cielos bajaste para formar un
milagro que con la langosta obraste.
Las respuestas dadas por los regidores consistoriales conclu-
yen que la enorme devoción despertada por la Virgen de la Fuente
como patrona y que los gastos extraordinarios derivados del susodi-
cho voto sean sufragados con bienes raíces, son razones más que po-

La tercera de las ermitas mencionadas es la del Glorioso San
Bartolomé, patrón de Munera, junto a la Virgen de la Fuente. Los
gastos del culto -procesión y misa cantada cada 24 de agosto- y su
administración ascendían a 24 reales. Eran abonados con cargo a

valor. Por todo ello, el documento redactado recomienda continuar
con dicho culto. García Solana (2002, 126) la ubica en extramuros,
“a media legua” del núcleo urbano, en el entorno de El Santo. O sea,
en la vega homónima a la ermita. Además, menciona la existencia de
varios pergaminos del siglo XVIII en el archivo diocesano que reco-

         
sangre. O sea, una fundación privada que, en este caso, pertenecía a
la familia Ramos Riopar. A través del patronato se creó una ermita
intramuros, dentro del casco urbano, tutelada por Nuestra Señora
de Santa Ana. Estaba dotada con diversos bienes raíces como una
casa y un censo (el patrón era el hijo de María Ramos) que permi-
tían satisfacer los gastos derivados de la procesión, misa y función
realizada cada 26 de julio. Al día siguiente se cantaba una segunda
misa, precedida de vísperas fúnebres y responsos por el ánima del
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 199
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
fundador del patronato. La condición de ser una ermita particular

que los regidores munerenses contemplasen en las respuestas que
se debía mantener la celebración como hasta la fecha. Estos patro-
natos se creaban por manda testamentaria, procedimiento que por
lo general implicaba que alguien con posibles arrendaba algunos
    
la creación de ermitas, celebración de misas por su alma, pequeños
hospitales e incluso limosnas o donativos periódicos. La ermita es-
taba situada en la actual calle de Santa Ana, su fundación data de
1647 y poseía un valioso relieve de la santa del siglo XVI, hoy locali-
zable en la Iglesia de San Sebastián (García, 2002).
Esta misma fuente documental también hace referencia a la
Iglesia de Munera y su patrón San Sebastián (Imagen 1). Sobre el cul-

bienes raíces” y con ellos se sufraga la función eclesial con procesión
de la imagen, misa solemne y sermón cada 20 de enero. La solvencia
del mayor templo del pueblo es también la razón argumentada para
que en las respuestas se aconseje continuar con el culto sin cambios.
2.2.2. Cofradías
Las cofradías son el objetivo principal de la instrucción del
Expediente incoado por el Consejo de Castilla. El Ayuntamiento de
Munera plasma en sus respuestas la existencia de cinco cofradías
en la localidad: Glorioso San Sebastián del Santísimo Sacramento,
Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de la Vera Cruz, Nuestra
Señora de la Caridad y las Benditas Ánimas del Purgatorio.
La primera de ellas fue fundada el 10 de enero de 1595, fecha
de la aprobación de sus ordenanzas por el Consejo de Gobernación del
Arzobispado de Toledo del que dependía Munera. Según ellas, la co-
fradía carece de bienes ni rentas. Subsiste únicamente de las limosnas
recogidas por los cuatro mayordomos nombrados anualmente. Con


otros 60 para adquirir la pólvora que se consume “en los dos rebancos
a ambos cabildos en las vísperas del día del Corpus y domingo santísi-
mo. A dichas cantidades hay que añadir otros 100 reales en manteni-
gina 200
miento del culto a San Sebastián y la compra de cera para blandones y
velas. A tenor de la información conocida sabemos que es la cofradía
más antigua de Munera, que recaudaba muchísimo dinero a través de
las limosnas y que “tenía preferencia a todas (las advocaciones) por
tan alto ministerio y ser el primer objeto y veneración que siempre
se ha observado en esta villa por nuestros católicos monarcas”. Al no
tener rentas ni bienes raíces para afrontar tanto gasto, las respuestas

el culto sin novedad pues tanto “los mayordomos como cofrades de-
sean servir dicha santa cofradía con apego y vigilancia.
La cofradía de Nuestra Señora del Rosario también fue apro-
bada por el arzobispado toledano, pero se desconoce la fecha. Por las
respuestas sabemos que la imagen de esta virgen se hallaba, dentro
de la Iglesia, “en su altar, en el colateral de la epístola, es decir, en el
lado derecho. Era propietaria de dos piezas de tierra y dos censos cu-
yas rentas por arrendamiento o de otro tipo se utilizaban para sufra-

realizar doce misas al año, una por mes, y por una función especial el
día 7 de octubre, festividad de Nuestra Señora la Virgen del Rosario.
Las respuestas relacionadas con esta cofradía concluyen solicitando
el mantenimiento de su culto atendiendo a la importancia que tiene
la cofradía en la vida cotidiana munereña a escala litúrgico-religiosa
“por rezarse todas las noches en su altar el santo rosario.
La cofradía de la Vera Cruz tiene rasgos muy parecidos a la an-
-
recía de bienes o rentas propias y se sufragaba esencialmente con las
cuotas anuales que los cofrades satisfacían al mayordomo de turno
(1 real per cápita). Según las respuestas, la cuota había aumentado.
Anteriormente se pagaba ½ de real, pero por necesidades de la co-
fradía los congregantes decidieron doblarla. El montante de dinero
ingresado ascendía 339 reales, cifra que da una idea aproximada del
número de cofrades y del presupuesto disponible para cubrir el coste
de sus celebraciones: misas, procesiones, mantenimiento de los pasos
y sermones en Semana Santa (se hace referencia concreta a las misas
del Domingo de Lázaro y del segundo día de Pascua) 2; una misa el 3
 El domingo de Lázaro es el quinto domingo de Cuaresma. Su liturgia alude a la misericor-
dia, la transformación y la fe, siendo representada por hechos evangélicos como la resurrec-
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 201
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
de mayo, día de la Santa Cruz; y una misa cantada cada viernes del
año, siendo, además, responsable de los entierros y funerales de los
cofrades. El cargo directo de los gastos a los cofrades era un tema muy
delicado para garantizar su futuro al ser justamente lo que se pre-
tendía evitar con la instrucción del Expediente General de Cofradías.
Conscientes de que la entidad estará en el punto de mira del Consejo
de Castilla, el pleno consistorial propone en las respuestas una refor-
ma: rebajar de nuevo la cuota de los cofrades a ½ de real, añadiendo
que, aunque reducida, debe seguir manteniéndose porque la cofradía
de la Veracruz se encarga en exclusiva de las actividades de culto vin-
culadas a los misterios de Semana Santa (García, 2002, 130).
Imagen 2. Libro de la Cofradía de la Caridad
Fuente: AHN. Clero, Secular-Regular (L. 180).
Foto de E. Rosillo Clement.
ción de Lázaro. También se conoce como “Domingo de Pasión” por marcar el comienzo de las
dos semanas de la “Pasión del Señor”. A dicho período siguen otras dos en las que se celebra
la Pascua de Resurrección y el domingo “in albis”-
na que abre la misa del día: Quasi modo géniti infantes, es decir “Como niños recién nacidos”)
relativo a los bautizados en Pascua y, en ciertos lugares, a la visita a enfermos y postrados
dándoles la comunión. La religiosidad popular en los pueblos albaceteños, como en buena
parte de España, asociaba, a modo de regla nemotécnica, estas semanas litúrgicas con el que-

chascarrillo popular que, probablemente, surgió como recordatorio de la norma cristiana de
ayunar y no comer carne en cuaresma y su supresión tras la resurrección pascual. Aparece
recogido desde el siglo XVI en diversos textos literarios y refraneros y una de las versiones
dice: “el domingo de Lázaro maté un pájaro; el de Ramos lo pelamos; el de Pascua lo eché al
ascua; y el de Cuasimodo nos lo comimos todo. Vid. Mal, 1568 y Correa, 1627.
gina 202
         
de la Caridad y de las Benditas Ánimas porque la información de las
respuestas sobre Munera del Expediente General de Cofradías puede
completarse con la extraída de dos libros encuadernados en pergami-
no localizados en la sección del clero del Archivo Histórico Nacional
(AHN), uno de cada cofradía.3 En relación con Nuestra Señora de la
Caridad, las respuestas del Libro Copiador del AHPAb recogen que
fue aprobada por el Arzobispado de Toledo el 26 de marzo de 1621,
que la imagen de su virgen estaba “colocada en el colateral del evan-
gelio en su altar”, es decir, en el lado izquierdo. Poseía distintos bienes
raíces, un censo y una porción de ganado cabrío, administrados por
el mayordomo y con sus rentas sufragaba los gastos de 36 reales, a

misa cantada del día 8 de septiembre. A ello se suman 75 reales para
el párroco por preparar y realizar el sermón ese día. Concluye el docu-

lesiva para sus cofrades, debiendo mantenerse el culto. Atendiendo
a su libro, depositado en el AHN (Imagen 2), hemos averiguado que
también era denominada como Cofradía de los Pastores de la Virgen
de la Caridad. En él hay un cúmulo de asientos y traslados ligados a
los documentos generados para tramitar sus ordenanzas, gestión de
gobierno, relaciones de cofrades, visitas y otros asuntos. En el prime-
ro de los documentos que incluye el arzobispo toledano Fernando de
Austria, infante de España e hijo de Felipe III, propone la aprobación
de sus ordenanzas. Está fechado en 1621, año coincidente con el de
la aprobación canónica extraído del AHPAb por García Solana (2012,
16). Sin embargo, su fundación real y aprobación canónica fue ante-
rior ya que, examinando con detalle el documento, comprobamos que
recoge como antecedente la aprobación de unas ordenanzas en 1601
por el anterior arzobispo:
Don Bernardo de Rojas y Sandoval por la divina miseración
cardenal de la santa iglesia de Roma Arzobispo de Toledo primado
de las Españas chanciller mayor de Castilla del Consejo de Estado
del rey nuestro señor de por cuanto por parte de vos los confrades
 Es de suponer que estos dos libros y el de La capellanía de María Sánchez Torrejón llega-
ron a Madrid durante los procesos desamortizadores del siglo XIX.
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 203
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
y confradía de Nuestra Señora de la Charidad de la villa de Munera
fueron presentadas ante nos en nuestro consejo ciertos capítulos
y ordenanzas por vosotros fechas para el bien y utilidad d ella
dicha confradía buen orden y concierto de ella que su tenor de las
cuales de la petición y poder que con ellas se presentó es como se
sigue: que es fecha en la villa de Munera a veinte y ocho días del
mes de enero de mil y seiscientos y un años. Testigos: Pedro López
Torrejón y Bernardo Hernández y Bartolomé Velázquez vecinos de
esta villa y los otorgantes que yo el escribano doy fe que conozco

De hecho, el propio arzobispo Fernando lo adelanta en su en-
cabezado:

de la confradía de Nuestra Señora de la Caridad que se celebra en
la iglesia parroquial de la villa de Munera, nos fue fecha relación

memoria del ilustrísimo cardenal de Sandoval arzobispo.
También recoge este documento inicial que la petición de las
ordenanzas fue realizada por la propia cofradía con el propósito de
-
gún reza el santoral, al día (sin concretar) de la Virgen en septiembre
por ser este un
[...] día muy solemne en la dicha villa y desocupado para los serranos
de la dicha confradía para acudir ... a la celebración de la dicha
         
transferirla en la forma susodicha y ansimismo que os mandásemos
dar de nuevo las dichas ordenanzas
Continúa el documento con la transcripción completa de las
ordenanzas. De ellas puede extraerse información interesante sobre
su funcionamiento y algunos aspectos de la vida local de Munera en el
-
cia, muerte …:
En el nombre de la Santísima trinidad padre hijo y espíritu santo
tres personas y un solo dios verdadero gloria y alabanza suya y
color de la sacratísima Virgen María madre de dios y abogada de los
pecadores debajo de cuyo patrocinio y amparo nos congregamos
gina 204
y ordenamos esta confradía y hermandad. Nos la congregación de
los pastores de la villa de Munera de Nuestra Señora de la Charidad
y para utilidad y provecho de nuestras conciencias, buena orden y
concierto de esta confradía instituimos y ordenamos las ordenanzas
siguientes
Los primeros puntos de las “Ordenanzas de la Confradía de
Nuestra Señora de la Charidad de la Villa de Munera” están referidos a

trámite de traslado de la celebración de la Virgen del 5 de agosto al
mes de septiembre:
Primeramente, ordenamos que en cada un año en la iglesia de
señor San Sebastián parroquia de esta villa de Munera se haga la

de las Nieves que es a cinco días de agosto vísperas el día de antes
   
una misa de requiem por los confrades difuntos todo cantado con
solemnidad y se de lo que se acostumbra a dar.
-
gos principales de la cofradía: un juez, dos mayordomos y un alférez.
El sistema de elección y nombramiento sería ante notario (escribano)
y ejecutor:


          
juez, dos mayordomos y alférez y escribano y executor y para
esto que se junten con otros dos acompañados para saber la
dicha elección y que no puedan ser reelegidos para otro años los


y aumento de la confradía.
-
les y cofrades. Exige que los cargos salientes entreguen a los mayor-
-
ron gestores, y si no contaban con ellos debían dar algo en prenda que
sería subastado públicamente. Esta reglamentación interna denota
un férreo control de dirigentes y bienes que incluye un estricto siste-
ma punitivo aplicable en caso de incumplimiento de las competencias
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 205
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA

imperativa de abonar una multa que sería invertida en libras de cera
para cirios que serían consumidos en sucesivas liturgias a lo largo del

como expresión de su espíritu colectivo de hermandad y sociedad.
Dichas funciones serán llevadas a cabo según lo regulado en las orde-
nanzas. Se trata, en verdad, de un ejercicio societario creativo en pos
de una concienciación familiar expresada por una fe común. Dicha si-
tuación, cuando más se visualiza y mejor se expresa es, incluso hoy, en
los momentos de duelo:
Ítem ordenamos que cuando algún confrade falleciere que todos
los confrades sean obligados a acompañar su cuerpo cuando se
llevare a enterrar y se lleven dos hachas y se diga una misa de
requiem y el confrade que a los susodichos faltare pague de pena
medio real para la confradía. Ítem ordenamos que cuando algún
hijo de confrade falleciere o sus mujeres o cualesquiera otras
personas que el confrade tuviere en su casa por deudo o amistad
seamos obligados a acompañarle y llevar la cera de la dicha
confradía y no otra cosa. Ytem ordenamos que si algun confrade
viniere en necesidad y pobreza puedan los mayordomos ayudarle
con alguna limosna a cuenta del cabildo contándoles la necesidad
que tuviere con acuerdo del juez si para su sustento de la tal
persona y mortaja para enterrarle.
A continuación, las ordenanzas incluyen una serie de puntos y
premisas reguladoras de los aspectos de gobierno de la cofradía, caso
del deber de reunirse en “Junta” como órgano superior, mantener
en secreto las decisiones tomadas en ella o aceptar como cofrade a

-
denanzas añadiendo una cláusula que acepta la petición de cambiar

Y ansí presentadas las dichas ordenanzas y vistas por los del dicho
nuestro consejo fue acordado que debíamos mandar dar esta nuestra

mandamos las guardéis y cumpláis con todo y por todo según y
como en ellas se contiene y sin exceder de su tenor en manera alguna
y tenemos por bien de transferir e por la presente transferimos la

gina 206
de las Nieves al día de nuestra señora de septiembre de cada un año
para que se celebre con mas ornato y festividad según y como más
convenga al servicio de Dios nuestro señor.
Se entiende que la nueva festividad es el 8 de septiembre, día
de la Natividad de la Virgen, siendo típico en Munera trasladar en pro-
cesión a la Virgen de la Fuente desde su ermita a la Iglesia de San Se-
bastián. Resulta extraño que la orden arzobispal permitiera trasladar
la celebración de una festividad particular de una cofradía como la
de la Virgen de la Caridad, al mismo día de la Natividad de la Patrona
local. Ante ello cabe plantear posibles hipótesis explicativas. Primera,
no hay constancia cierta de como celebra la Hermandad de la Virgen
-
cada por la cofradía de la Virgen de la Caridad, lo que podría interpre-
tarse como que el inicio de la festividad septembrina referida corres-
pondió a la cofradía y, posteriormente, fue cambiando su orientación
en honor a la Virgen de la Fuente. Una segunda hipótesis apunta a
la convivencia temporal de ambas festividades tras las ordenanzas,
 
de la Fuente. La tercera conjetura contempla la posibilidad de que la
orden de aceptación del cambio al 8 de septiembre fuese revocada, si
bien es cierto que carecemos y desconocemos de prueba documental

desvelaremos más adelante, al concluir el análisis de este documento.
El libro de la cofradía en cuestión registra un periodo de inac-
tividad que impide describir los posibles avatares por los que trans-
curre su actividad el resto del siglo XVII. El siguiente asiento anotado
ya es de 1705 y consiste en una relación de cofrades. Aparecen, por
orden alfabético, 140: 19 mujeres y 121 hombres de distintos esta-
mentos sociales. Se aprecia en la inscripción, cinco hombres llevan
el distintivo “Don” y tres el de “licenciados”. El listado no recoge más
datos, salvo, muy puntualmente, las profesiones de carretero, ciruja-
no o monja. Un asiento de 1738 recoge un nuevo listado de cofrades
que revela un panorama muy diferente. Los miembros de la cofradía
se han reducido a 58, apenas un tercio de la anterior relación.
Seguidamente pasa a registrarse la información recopilada por
los visitadores del arzobispado en 1706-1793 para controlar el estado
de cuentas y bienes de la cofradía. Sus actas son, a veces, sumamente
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 207
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
útiles pues permiten a conocer las aportaciones de los cofrades, bie-
nes de la cofradía e ingresos que su arrendamiento reportaba. Pero
no todo eran ingresos, había también anotados gastos como los 391
dineros y medio invertidos “en hacer el manto a nuestra señora” cuya
procedencia fue la venta de catorce fanegas y media de trigo. La ves-
timenta y ornato de la Virgen, las ceremonias ofrecidas y los trabajos
de mantenimiento de los templos con los que colaboraba la cofradía
se llevaban buena parte del montante de los ingresos. Mantos de raso,
ribetes, sedas, encajes, adornos para la toca, mitones, vasos de vidrio,
manteles… eran algunos de los aderezos y objetos utilizados. Tanto

el Acta de visita de 1791 aludía a que se está procediendo a comprar
una nueva y que la cofradía debía pagar 108 reales a la Iglesia por los

el mayordomo de turno decidió no pagarlos en ese año y no celebrar

la nueva imagen de la Virgen. Como razón del impago se expone:
[...] este mayordomo no ha mandado hacer las funciones de Nuestra
Señora de la Caridad, porque yo como cura propio he dispuesto
suspenderlas en atención a que se está haciendo una imagen nueva
para cuyo coste y pago he aplicado los derechos de dichas funciones.
Y porque habiendo advertido que los derechos que se pagan
anualmente por esta función son excesivos, como que ascienden a
ciento ocho reales de vellón siendo así que los acostumbrados en
otras semejantes de misa y procesión son veinticuatro reales […] ello
es que antiguamente se pagaban los 108 reales de vellón por misas
cantadas, procesiones antes y después, completas, festividades etc,
como todo palpablemente puede verse en las cuentas tomadas
desde el principio de este siglo hasta 1760 y siendo así que ahora no

de nuestra señora sufra estos gastos indebidos, y por esta razón
mandé suspender las funciones hasta hacerlo presente en visita
Desde 1760 las funciones y actos de la cofradía (misas canta-
das, procesiones, festividades …) por las que se abonaban unos de-

El Mayordomo veía injusto seguir abonando semejante cifra cuando
el derecho habitual de misa y procesión eran 20 reales. ¿Cuál sería la
razón de que la festividad se limitara a un único día con el paso de los
gina 208
años? Pese a todo, dos años después la nueva imagen, realizada en
algún taller de escultura de Cuenca, ya estaba en Munera:
[...] 1050 mrs que ha tenido la imagen que se ha fabricado nueva
y conducción desde la ciudad de Cuenca que se halla colocada en

dorarlo, gaspearlo y fabricar nicho nuevo con la mesa de altar.
Otro dato curioso, uno de los últimos que aparecen en el libro
de la cofradía, es el acta de visita de 1789 que hace constar una deuda
de la Emita de Nuestra Señora de la Fuente a la Cofradía de la Virgen
de la Caridad y da a entender que, si no es necesario el culto a la ima-
gen de la Virgen de la Caridad, se invierta el equivalente a dicho pago
pendiente por ello en otros asuntos de más utilidad:
[...] continuando su merced la visita de este libro mandó que el
administrador de este caudal con intervención del señor cura de
esta parroquial y del mayordomo de nuestra señora de la fuente
haga se liquide el débito que este santuario ultimo hace a favor
de nuestra señora de la caridad y hecha la liquidación se ejecute
el pago mediante tener sobrantes a su favor la ermita de nuestra

que no sea necesario ara el culto de la santa imagen, se invierta en
alguna posesión útil y fructífera.
No sabemos a ciencia cierta a qué puede corresponder dicha
deuda. Aquí es donde toma forma la cuarta hipótesis a la que nos re-
feríamos con anterioridad al comentar el traslado de la festividad de
la Virgen de la Caridad a septiembre: ¿sería posible que la Ermita de
la Virgen de la Fuente pagase a la cofradía por celebrar la festividad

la Caridad tal y como se dispone en sus ordenanzas? Desconocemos
también el lugar exacto de la capilla de la Virgen de la Caridad, si en la
Iglesia o en la Ermita. Si fuera en esta última, la deuda podría corres-
ponder al pago por alguna intervención en el templo con costas a car-
Libro de la Cofradía de la Virgen de la
Caridad
durante 87 años y donde queda constancia en otros muchos asientos
-
yordomos, juez, escribano y ejecutor.
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 209
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
-
tas del Libro Copiador es la de las Benditas Ánimas del Purgatorio,
aprobada en 1693 por el arzobispado según reza documentalmente
(Imagen 3). Sin embargo, tal fecha queda en entredicho con el libro de
la cofradía del AHN. En el título de su portada, “Libro de Ánimas Año
1677, revela que ya estaba en funcionamiento dieciséis años antes de
la fecha de la aprobación arzobispal, si bien esta fecha es también erró-
nea, probablemente por un fallo cometido en la encuadernación pues-
to que en el interior hay referencias y documentos de hasta 1667. No


de las ánimas, sino que se utilizaban diversos nombres al referirse a
ella: “esta santa hermandad”, “los hermanos de la tercera orden de la
parroquia de dicha villa” o “Hermanos de la tercera orden de nuestro
padre san francisco. Es en las cuentas que revisa el visitador en 1689
donde aparece por primera vez el nombre de “benditas ánimas”, pero

sino una página antes: “habiendo visto las cuentas que se han tomado
al mayordomo de las benditas ánimas del purgatorio.
Imagen 3. Libro de la Cofradía
de las Benditas Ánimas del Purgatorio
Fuente: AHN. Clero, Secular-Regular (L. 181).
Foto de E. Rosillo Clement.
gina 210
Volviendo a las respuestas del Libro Copiador de Munera
depositado en el AHPAb, esta cofradía contaba con muchos bienes
raíces -de casas, huertas, majuelos y tierras- procedentes de diver-
sos legados y mandas testamentarias. A ello se suman las limosnas
recaudadas por su mayordomo mediante rifas y el cepo o cepillo de
la Iglesia. Con estos recursos se pagaba al capellán nombrado anual-
4 del domingo de cuasimodo y se

por sus tareas habituales de misa y sermón en san Francisco (4 de
octubre) y día de las Ánimas (2 de noviembre). A ello hay que añadir
los 80 reales de cera consumidos en estos eventos.
Con todo, lo más destacado de la cofradía que nos ocupa es
que el día de Navidad organizaba una soldadesca compuesta por
dos tambores, capitán, alférez y sargento con otras escuadras que
los acompañaban para dar limosna. García Solana, en su breve men-
ción a las cofradías, describe la soldadesca, muy subjetivamente a
nuestro juicio, como un acto en recuerdo y representación de la re-
conquista, algo inverosímil. También dice que se celebraba dos ve-
ces al año cuando el documento es contundente al respecto al reco-
ger que se celebra una única vez, “por la pascua del nacimiento del
hijo de dios se celebra una soldadesca. Se añade también que, por la
tarde, la soldadesca sacaba en procesión a san Francisco y en la logia
ubicada en los bajos del ayuntamiento se dedicaban a dar limosna
a quien se acercase por este orden: el capitán aportaba 60 reales,
el alférez 40, el sargento 30, los tambores 20 cada uno y los de la
escuadra a voluntad. Después del acto, el capitán, alférez y sargento
tenían la obligación de invitar a bollos de alajú5 y “colación menuda
a todo el regimiento de vecinos en sus casas. Es decir, a un banque-
te de comida y bebida que conllevaba un gasto extra de 50 pesos.
-
ciales de la soldadesca una importante carga económica con la que,
seguramente, respondían a una penitencia o expiación de pecados
 No sabemos con plena certeza si se alude a la misa del alba celebrada el domingo de
Cuasimodo (lo más probable) o a la misa primera que en muchos pueblos de la provincia
se hacia casi a diario muy temprano, rondando el amanecer.
 El alajú, un postre a base de miel y frutos secos hoy muy típico de Cuenca, probablemente
también lo era en el siglo XVII y XVIII en toda la Mancha, incluida Munera, y otras tierras
albaceteñas como herencia de la gastronomía árabe.
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 211
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
por los miembros de la cofradía. En suma, más allá del ambiente fes-

para redimir a los cofrades de sus faltas. Al parecer, los vecinos de
Munera mostraban gran devoción y seguimiento a esta cofradía. Los
regidores que elaboraron las respuestas eran conscientes de que el
gasto de la soldadesca recaía en pocos vecinos y su celebración po-
día despertar el rechazo del Consejo de Castilla, máxime cuando el
festejo carecía de elemento religioso alguno. Ante ello proponen re-

no estén obligados a convidar a los vecinos que se acerquen a sus
casas, sino tan solo a los de su escuadra o acompañantes de la solda-
desca debidamente vestidos en consonancia al evento. La verdad es
que debía ser todo un espectáculo ver cada 25 de diciembre a gran
parte del pueblo vestido o disfrazado con atuendos de soldado, si-

las casas de los vecinos degustando los postres tradicionales.
El libro de esta cofradía del AHN registra, entre otros docu-
mentos, listas de cofrades, actas de reuniones y de visitas del con-
trolador eclesiástico. El acta de visita de 1714 se incluye un decreto
de nombramiento de capellán. La cofradía podía solicitar al cura
-
brar un capellán propio. Hasta dicho año parece que la Cofradía no
disponía de un capellán estipendiario o propio. En cualquier caso, lo
relevante de este decreto es que describe muy bien la composición,
dedicación y principales recursos y rentas de la cofradía. A falta de

limosnas y festividades:
[...] siendo la principal causa de la fundación de esta congregación el

y los días de trabajo misa de alba y dar de limosna por cada misa
tres reales de vellón, y siendo como es la renta de esta congregación
en cada un año, dos mil y quinientos reales de vellón, los cuales se
componen en esta forma, de el mesón de esta villa, y de dos casas
de morada que hay en ella y de diferentes tierras que tiene propias
suyas esta congregación, quinientos reales de vellón de renta de ellas
y lo demás de limosnas que recoge al año dicho hermano mayor.
Y la distribución es en la forma siguiente: de cera para el altar de
nuestro padre San Francisco y aceites para su lampara y festividad
gina 212
que se le hace al referido santo en la pascua de navidad y en la

gastos 240 reales de vellón cada un año. Y así mismo todos los lunes
del año se dice misa cantada por las benditas animas que se pagan a
seis de cada una y la restante cantidad se distribuye todos los años
por dicho hermano mayor y consiliarios en misas rezadas a dos
reales de limosna cada una. Y siendo una de dichas constituciones
dirigida a que esta congregación tenga siempre capellán que celebre
dichas misas de alba y de once cuyo nombramiento según dicha
constitución diez y seis, se ha nombrado desde dicha fundación
hasta hoy todos los años a cualquier sacerdote de esta villa
El conjunto de posesiones y propiedades de la cofradía viene
descrito más detalladamente en las páginas posteriores, concreta-
mente en un inventario de 1699 que incluye las casas y hazas (trozos
de tierra cultivable) con los que contaba para su subsistencia. Dicha
información, con ser interesante para estudiar la cofradía, también

la hora de localizar tales bienes. Por otro lado, el seguimiento crono-
lógico de las visitas realizadas anualmente y registradas en el libro

recursos. San Francisco era la imagen que mayor devoción suscita-
ba entre cofrades y vecinos, hecho que ya se intuye en el decreto de
nombramiento de capellán, y al que se dedica un mural y un retablo:
[...] 76 reales por un frontal de Manuel Hernández, pintor, que
hizo para el altar de las benditas animas [...] por cuanto la
hermandad parece tiene determinado que con los maravedíes
de alcances y efectos que resultan de las cuentas […] se haga un

un asiento anterior que el escultor es de Madrid y en otro de 1702
indica que “por carta de pago de Alonso de la Fuente (con lo que
probablemente este fuese el escultor).
La bandera o pendón que el alférez debía llevar en las proce-
siones también es un aspecto reseñable del documento. Aparece en
más de una ocasión, sobresaliendo la correspondiente al registro de
gastos de 1712:
[...] trescientos treinta reales de vellón con intervención de los
diputados de esta congregación pagaron al corte de una bandera
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 213
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
que le compró para la soldadesca de dicha pascua de navidad
por no haber traído Juan de Lamo Moreno la bandera […] de
esta congregación para llevarla con la compañía cuando fue por
capitán de lo corto a la plaza castillo de Montessa contra quien
esta congregación deber repetir la acción de la corte.
Esta mención alude a que Juan de Lamo Moreno, alférez de la
Cofradía, no dispone de la bandera para las festividades de Pascua
pues se la había llevado con la compañía (militar se entiende) cuando
fue capitán en el Castillo de Montesa. Por este motivo se ven obliga-
dos a hacer un gasto extraordinario en otra bandera. Hay que recor-
dar que estamos en los últimos coletazos de la Guerra de Sucesión
Española (1701-1713). Los datos del texto se encuadrarían entre los
envíos de tropas borbónicas desde el interior hacia la zona levantina
para repeler las tropas austracistas. Montesa (Valencia) había perma-

por tropas angloaustríacas, por lo que tiene sentido el comentario re-
cogido. Además, es ciertamente honroso que Juan de Lamo Moreno,
munereño y alférez de la Cofradía de las Ánimas, fuese el capitán de
dicho castillo durante la contienda. Tal hecho coincide en el tiempo
con la leyenda sobre el capitán Noriega recogida por García Solana
(2002, 42) en su obra y que, en diferentes versiones, está ampliamen-
te extendida en la tradición oral. Viene a decir que, no dándole tiempo
al capitán Noriega a llegar a la batalla de Almansa años antes, la Vir-
gen de la Fuente se le había aparecido en la punta de su espada y éste
le había prometido un manto nuevo si le ayudaba a llegar a tiempo
para la victoria. Según la coplilla popular sobre la langosta que men-
cionamos anteriormente, el capitán le dijo a la Virgen “si me detienes
el sol tres horas y también los huracanes, te he de comprar un vestido
para tus benditas carnes”. La historia de aquel manto ya es otra his-
toria. En cualquier caso, ¿es posible que, deformada con el tiempo, la
historia del capitán Juan de Lamo Moreno y la bandera de su cofradía
esté relacionada con la leyenda del capitán Noriega?
Otra de las actas de visita interesantes es la de 1700 que ates-
tigua la construcción por la cofradía de un pozo de nieve en el paraje
de los Casares. En ella se expresan los motivos, el procedimiento de
-
mo es el nombramiento de Pedro Márquez del Cerro y del escribano
como vigilantes de dichas obras, iniciadas días atrás “con la mayor
gina 214
felicidad en la hechura” pero, probablemente, sin un plan concreto.

o si se trata de un pozo al uso colmatado en la actualidad:
Habiéndose discutido puede ser de grande utilidad a la hermandad
de las benditas animas del purgatorio el hacer un poco de nieve por
el paraje en que se halla esta villa para su venta y de el alivio que
puede ser a los enfermos en lo riguroso de los calores y héchose
esta proposición en la plaza pública de esta villa para todos sus
vecinos querían alentarse a coger algunas limosnas así de dinero
como de otras especies horadas o peonadas por no tener caudal la
hermandad para un gasto tan grande se formó un memorial para
ir sentando las limosnas y por haberse reconocido que la devoción
grande a las benditas animas que hay en los vecinos de esta villa es
bastante a que se haga dicho pozo con cortas ….. de la hermandad
se puso en ejecución el dia veintiocho de diciembre del año pasado
de mil y seiscientos noventa y nueve y hoy reconociendo que se
procedió con la mayor felicidad en la hechura y formación del
pozo habiendo señalado el sitio de los casares que pareció el más
conveniente se ha discurrido que por que no había omisión en una
obra tan grande nombrar comisarios y superintendentes a cuyo
cargo este todo lo que conduzca a el buen gobierno y augmento de
dicha obra y para eso el señor hermano mayor y consiliarios que

Cerro y al presente escribano de dicha hermandad a quien suplican
tengan toda la vigilancia y cuidado en ello, que esperamos desvelo

la villa de Munera en tres de enero de mil setecientos años.
En una de las últimas visitas registradas, la de 1702 el visita-
dor establece que los demás libros de cofradías y obras pías entren
en el archivo para su custodia y para que el cura sepa “lo que se ha
dicho en esta visita. En total, las visitas a esta cofradía en 1667-
1715 ascendieron a 35.
-
guran en el Libro Copiador del AHPAb están referidas a la existencia
de una congregación bajo la denominación de “Esclavos” que carece
de ordenanzas ni fundación, pero que despierta una gran devoción
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 215
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
a Nuestra Señora de la O6 entre las mujeres -conocidas con el nom-
bre de “Esclavas”- y algunos hombres. Su celebración cada 18 de di-
ciembre consistía en una misa cantada con sermón cuyos gastos as-

y eran sufragados “voluntariamente por la esclavitud” en referencia
a la susodicha congregación. En otras palabras, cada “esclavo” apor-
taba un1 real de cuota para pago de dichas funciones y adquisición
de cera para velas.
2.2.3. La Capellanía de María Sánchez Torrejón
Los regidores munerenses que pasaron aquella tarde del 23
octubre de 1770 elaborando el listado de cofradías, hermandades,
patronatos y otras congregaciones de carácter religioso, piadoso y

XVI y que todavía estaba en funcionamiento durante el XVIII. Se trata
de la capellanía (patronazgo) de María Sánchez Torrejón, fundada en
1594 y que hemos conocido gracias al Libro de Capellanía depositado
en la sección de clero del AHN (Imagen 4). Su contenido ofrece una di-
mensión diferente de la asistencia social, siempre religiosa, durante el
Antiguo Régimen en una pequeña localidad como Munera. Al fallecer
su fundadora en 1599, viuda adinerada y piadosa, entrarán en vigor
las disposiciones de su testamento y capellanía. Esta convierte al pa-
tronato anterior en obra pía de una persona que vincula sus riquezas
en renta a la Iglesia para que celebre misas y desempeñe acciones
-
logía de capellanía proviene de la “contratación” en exclusiva de un

Ítem mando quiero y es mi voluntad de instituir y funda por la
presente instituyo y fundo un patronazgo y capellanía para que en
cada una semana de en cada un año perpetuamente para siempre
jamás se digan tres misas por mi anima y de todos mis difuntos
que han sido e fueren de a mi adelante y para ello mando que
 Advocación de la Virgen conocida como de la Esperanza o de la Expectación del Parto,
que celebra la espera del nacimiento de Jesús. El nombre “de la O” proviene de las antífo-
nas de Adviento que comienzan con la exclamación “Oh” (“O” en latín) seguida de un título
mesiánico. Se conmemora el 18 de diciembre, a una semana vista de la Navidad.
gina 216
luego como yo sea difunta se saque y tome de todos mis bienes
unas casas de morada que yo tengo en esta villa.

una de las premisas que doña María hace constar en su testamento
conllevan el pago de importantes sumas de dinero para sufragar sus
misas y, también, para realizar labores de asistencia a los más pobres
y necesitados. Todo parecía poco para asegurarse un lugar en el cielo:
Ítem mando que el día de mi enterramiento se de y reparta de
limosna a doce pobres de esta villa con paño [...] que tenga por lo
menos veinte y cuatro varas y los pobres sean naturales, lo que
mis albaceas eligieren y ansí mismo se repartan y den de limosna
dos fanegas del trigo en pan cocido y se pague de mis bienes.
Imagen 4. Libro de la Capellanía de María Sánchez Torrejón
Fuente: AHN. Clero, Secular-Regular (L. 179).
Foto de E. Rosillo Clement.
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 217
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
El sentimiento piadoso de contrición y penitencia que debió
instalarse en la fundadora durante sus últimos años de vida la condu-
jo a hacer un testamento que permite conocer la existencia de ciertas
instituciones sanitarias como los hospitales de pobres que desarro-
llaban, sobre todo, tareas de carácter asistencial y funerario. Así, en
una de sus directrices dadas por Dª. María reconoce la labor realizada
por el hospital de su pueblo y la carencia de higiene o recursos que
adolece en el vestir de sus camas, lo que nos permite sacar a la luz
la existencia de un “hospital” en Munera antes de 1594, fecha en la
que surge su capellanía: “Ítem mando al hospital de esta villa cuatro
ducados para ropa a las camas de los pobres y lo paguen […] mis al-
baceas”. Desconocemos lo que aconteció con este hospital en el siglo
XVII, pero sabemos de otro hospital de pobres en Munera fundado en
torno a 1716 con las limosnas de sus vecinos, siendo su administra-
dor Miguel Flores, presbítero de la Iglesia parroquial de la localidad.7
Las respuestas generales de Munera en el Catastro de Ensenada con-

treinta se dice que “hay en esta villa un cuarto de casa de corta habi-
tación donde se recogen los pobres transeúntes y no tiene renta algu-
na. El hospital siguió en activo muy probablemente hasta principios
del siglo XIX. En el acta del pleno municipal de 8 de mayo de 1853
se informa de la inexistencia de un hospital de pobres por entonces,

para acoger a “pobres, transeúntes y asistirlos en las enfermedades
con las limosnas que en este último caso se recogían de estos veci-

con motivo de la Guerra de la Independencia.8
En contraposición a lo que representa el corporativismo lo-
cal, fe popular colectiva y carácter solidario de las cofradías, el con-
tenido general del Libro de Capellanía revela el poder de los magna-
tes y terratenientes locales, así como el funcionamiento de ciertos
instrumentos eclesiales e indulgencias que permitían la salvación
del alma en el núcleo familiar:
 AMM 3/1 Legajo de Órdenes Reales.
 AMM Caja 11/19. Libro de Actas Municipales.
gina 218
Ítem mando que se digan por mi anima cuatrocientas misas a quien
la iglesia rreçare y las ducientas se digan en la iglesia parroquial
de esta villa y las otras ducientas se digan en el convento de San
Francisco de la villa de Villarrobledo y se de limosna por cada un
real y medio y se pague de mis bienes. Ítem mando que se digan
cincuenta misas por el anima de Alonso López Torrejón mi marido
de quien la iglesia rreçare y de sigan en la iglesia de esta villa y se
de limosna, real y medio por y cada una y se pague de mis bienes.
Ítem mando que se digan otras cincuenta misas en la iglesia de
esta villa por las animas de nuestros padres y se paguen a real y
medio. Ítem mando que se digan cien misas por las animas de mis
hijos, las cincuenta en la iglesia de esta villa y las otras cincuenta
en el convento de nuestro señor San Francisco de la villa de San
Clemente y se de de limosna real y medio de cada una y se paguen
de mis bienes.
Esta diferenciación económica y estamental del entramado
-
aparecen con la muerte, continúan. Así, mientras unos eran ente-
rrados fuera del templo, en lo que hoy son las plazas Mayor y del
Beato Bartolomé, otros, como la señora María Sánchez Torrejón,
eran sepultados en su interior, donde, a buen seguro, hoy todavía
permanecen:
Primeramente encomiendo mi anima a dios nuestro señor y el
cuerpo a la tierra donde fue formado. Ítem mando que en cada
y cuando que dios nuestro señor fuere servido de me llevar de
esta vida presente a la otra, que mi cuerpo sea sepultado en la
iglesia parroquial de esta villa en la que está enterrado el dicho
mi marido.
Las cuentas del Libro de Capellanía-
des llegan hasta el año 1782, lo que induce a creer que los regidores
locales conocían esta fundación. Entendemos que su carácter pri-

Sebastián fueron las razones de no incluirla en las respuestas del
Expediente General de Cofradías.
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 219
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
3. CONCLUSIÓN
El estudio de las cofradías, hermandades, ermitas y otras ad-
vocaciones permite indagar sobre la religiosidad imperante en una
pequeña población del Antiguo Régimen como Munera. El esfuer-
zo reformador de los Ilustrados del siglo XVIII provocó un clima de
revisión de las creencias y tradiciones más arraigadas socialmente,
generando gran cantidad de expedientes cuya información nos ha
resultado valiosísima.
La metodología aplicada para analizar las fuentes primarias
seleccionadas se ha centrado, sobre todo, en describir sus conteni-
dos para abundar en el conocimiento de las cofradías y religiosidad
de la localidad de Munera en los siglos XVI a XVIII y orientar sobre
el tema a futuros investigadores. Durante estos siglos tanto la Igle-
sia parroquial de San Sebastián como las ermitas se convirtieron
en los principales centros de una religiosidad plasmada en un culto
instrumentado mediante misas cantadas, procesiones y otras múl-

rentas obtenidas del arrendamiento de bienes inmuebles (terrenos
agrícolas, explotaciones ganaderas, locales, posadas…) y muebles
(censos, juros…) y cuotas o limosnas de cofrades, hermanos y veci-
nos. El sostén del espíritu religioso que impregnaba al pueblo gene-

colectivamente a todo el vecindario. El principal punto de encuentro
eran las cofradías y hermandades como entidades comunitarias de
carácter asistencial, espiritual y solidario, pero también como dina-
mizadoras de festejos y celebraciones. Las respuestas del Libro Co-
piador del AHPAb y el contenido del Expediente General de Cofradías
-
der atisbar con cierto rigor una panorámica de la religiosidad mu-
nerense en los siglos aludidos.
En 1783, tras instruirse el Expediente General de Cofradías,

estableció crear una Junta de Caridad para gestionar la supresión
o reforma de las cofradías. En el partido de Alcaraz la cifra relati-
va era menor que en otras zonas, seguía siendo excesiva, corriendo
la misma suerte que en el resto del reino. Los ministros de Carlos
III utilizaron la información reunida para hacer desaparecer las co-
gina 220
fradías gremiales y eclesiásticas sin la pertinente aprobación civil y
religiosa. Las que tuvieran solo aprobación religiosa debían obtener
una licencia civil y adaptarse a los cambios propuestos, debiendo las
hermandades circunscribir su actividad solo al ámbito parroquial.

que de las cinco cofradías de Munera solo una posee autorización
eclesiástica y que ninguna tiene autorización civil. Sin embargo, en
las respuestas del Libro Copiador del AHPAb los regidores mune-
renses declaran que todas disponen autorización eclesiástica del ar-
zobispado de Toledo. En dos no se recoge la fecha de autorización:
Nuestra Señora del Rosario y la de la Vera Cruz. En las otras sí hay
fechas de aprobación: Glorioso San Sebastián del Santísimo Sacra-
mento (1595), Nuestra Señora de la Caridad (1621, con ordenanzas
en 1601) y Benditas Ánimas del Purgatorio (1693, con ordenanzas
en 1667). Probablemente el intendente solo contrastó la informa-
ción de una, la del Glorioso San Sebastián del Santísimo Sacramento
por ser la más antigua y cuya fecha de aprobación no admite dudas
como el resto. Según la tradición popular todas sobrevivieron a los
envites ilustrados y al último intento supresor de Godoy, constatán-
dose su pervivencia hasta la guerra civil de 1936.
También hemos comprobado que la vida cotidiana en Mu-
nera estaba envuelta por la actividad de sus cofradías y otros pa-

soldadescas de Navidad que organizaba la Cofradía de las Benditas

de Semana Santa dependientes de la Cofradía de la Vera Cruz o en
el mantenimiento de capellanías e instituciones asistenciales como
hospitales de pobres y fundación de ermitas. Todas ellas conforma-

en lo religioso como en lo profano. Las limosnas, participación en
actos litúrgicos y jerarquía de los cargos desempeñados en dichas

vez, provocaban el recelo de las autoridades superiores civiles y
eclesiásticas que alegaban menoscabo de su jurisdicción y amenaza
para su poder real al disminuir el control directo sobre los ingresos
que generaban. Los regidores locales sabían de la importancia de
estas entidades y organizaciones para sus habitantes y del impacto
negativo que tendría la descripción de algunas actividades festivas
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 221
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
de las cofradías y de las cuotas elevadas pagadas por los cofrades
ante el intendente y el Consejo de Castilla. Por ello, en aquella sesión
del 20 de octubre de 1770 hicieron todo lo posible para que sus res-
puestas incorporasen ciertas intervenciones consistoriales sobre
los protocolos litúrgicos y de festejos o bajando las cuotas pagadas

funcionamiento real previo de algunas cofradías. De esta forma los
regidores intentaron preservar la situación de las cofradías y ermi-
tas y evitar su supresión. Este comportamiento coindice en buena
medida con la actitud generalizada en el partido de Alcaraz. Gran
parte de sus regidores procuraron con sus respuestas minimizar el
efecto represivo pretendido por los ilustrados hacia las cofradías
y la religiosidad popular. La constatación de una ocultación gene-
ralizada de información en las respuestas enviadas para instruir el
Expediente General de Cofradías apunta en esta dirección (Ballesta,
2023, 123)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ARIAS DE SAAVEDRA ALÍAS, I. y   
L. (2002): La represión de la religiosidad popular: crítica
y acción contra las cofradías en la España del siglo XVIII.
Universidad de Granada.
(2008): La represión de las Cofradías en el Reinado de Carlos III.
Tercerol: cuadernos de investigación (12), 75-92
(2017): Las cofradías españolas en la Edad Moderna desde
       .
Cuadernos de estudios del siglo XVIII (27), 11-50.
BALLESTA FERNÁNDEZ, P. (2023): Familias y cofradías en la España
centro-meridional. Sociabilidad, trayectorias y reproducción
social en el partido de Alcaraz (1700-1860). Tesis doctoral.
Universidad de Castilla-La Mancha.
BALLESTEROS CAMPOS, P. V. y MOLINA CANTOS, J. (1998):
Hermandades y cofradías: Semana Santa en Chinchilla de
Montearagón (a lo largo de su historia). Cofradía Ntro. Padre
Jesús Nazareno, las Cruces y Santísima Virgen del Rosario.
Universidad de Alicante.
gina 222
BIRRIEL SALCEDO, M. y HERNÁNDEZ LÓPEZ, C. (2018): Devociones
domésticas. Objetos devocionales en los hogares rurales
(siglo XVIII). I. Arias de Saavedra Alías, E. Jiménez Pablo y
M. L. López-Guadalupe Muñoz (eds.): Subir a los altares.
Modelos de santidad en la Monarquía Hispánica (siglos XVI-
XVIII). 295-343. Universidad de Granada.
BIRRIEL SALCEDO, M. y HERNÁNDEZ LÓPEZ, C. (2021): Objetos
devocionales domésticos en las tierras de La Mancha y el
valle de Lecrín en el siglo XVIII. A la sombra de las Catedrales:
cultura, poder y guerra en la Edad Moderna. 295-343.
Universidad de Burgos.
BURRIEZA SÁNCHEZ, J. (2023): Las cofradías penitenciales y Trento:
Origen y consolidación de la Semana Santa procesional en
el ámbito castellano. Cauriensia, Revista Anual de Ciencias
Eclesiásticas (18), 871–894.
CARRILERO MARTÍNEZ, R. (1995): Los fondos del Archivo Histórico
Diocesano de Albacete (siglos XV al XVIII). Instituto de
Estudios Albacetenses (IEA).
CORREAS, G. (1627): Vocabulario de refranes y frases proverbiales
y otras fórmulas comunes de la lengua castellana (Edición
  
Bibliotecas y Museos”, Madrid. 1924).
FAYARD, J. (1982): Los miembros del Consejo de Castilla (1621-1746).
Siglo XXI Editores.
FERNÁNDEZ BASURTE, F. (2015): Espacio urbano, cofradías
y sociedad. Baetica. Estudios de Historia Moderna y
Contemporánea, 19 (2), 109-120.
FERNÁNDEZ GARCÍA, L. (2022): Fundaciones pías en la Mancha
Oriental. Las capellanías de El Bonillo: Estudio introductorio y
fuentes documentales (siglos XVI-XX), IEA. Serie I – Estudios,
274.
GALIANO PÉREZ, A. L. (2003) Aportación de las cofradías oriolanas
a la vida cotidiana en la Edad Moderna. Universidad de
Alicante.
GARCÍA SOLANA, E. (2002): Munera por dentro. Ayuntamiento de
Munera / Diputación de Albacete.
GARCÍA DE VALDEAVELLANO, L. (1977): Curso de Historia de las
Instituciones Españolas. Biblioteca de la Revista de Occidente.
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632
gina 223
Emilio Rosillo Clement
FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LAS COFRADÍAS Y LA RELIGIOSIDAD EN MUNERA (ALBACETE) EN LA EDAD MODERNA
JESÚS MORALES, E. M. (2018): La religiosidad popular como punto
de encuentro: cofradías, festividades y artistas en law Edad
Moderna de Daimiel y Valdepeñas. IV Jornadas de Historia de
Daimiel, 119-133. Ayuntamiento de Daimiel.
JOVELLANOS Y RAMÍREZ, B. G. M. (1796): Memoria sobre las
diversiones públicas. Real Academia de la Historia.
(2002): Debate y reacción a las
reformas ilustradas: maniobras legales de las cofradías a
   . Chronica nova: Revista de historia
moderna (29), 179-216.
y ARIAS DE SAAVEDRA ALÍAS,
I. (2000): Las cofradías y su dimensión social en la España
del Antiguo Régimen. Cuadernos de Historia Moderna (25),
189-232.
MAL LARA, J. DE (1568): La Philosophia vulgar. Casa de Hernando
Díaz (Edición de J. Pepe Sarno y J.M. Reyes Cano en Cátedra,
2013).
MORÁN CORTE, A. 
XVIII: una aproximación a sus fundamentos económicos y a
su vertiente asistencial. Ediciones Universidad de Salamanca.
El futuro del pasado, Vol. 14 (14), 243-288
MOZO BASCUÑANA, M.A. (2013): Concejo y jurisdicción (ss. XVI-
XVIII). Jornadas celebradas en el Ayuntamiento de Munera

PAREDES ALONSO, J. (Coord.) (1998): Historia Contemporánea de
España (siglo XIX). Ariel.
ROMERO SAMPER, M. (1998): Las Cofradías en el Madrid del siglo
XVIII. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid.
ROMERO SAMPER, M. (1988): El expediente general de cofradías del
Archivo Histórico Nacional: regesto documental. Hispania
sacra, 40, (81), 205-234.
SANGÜESA GARCÍA, M. J. (1989-1990): Iglesia Parroquial de San
Sebastián de Munera (Albacete). Anales del Centro Asociado
de Albacete (10), 189-214.
SASTRE SANTOS. E (1999): Manual de Archivos. El sistema archivístico
diocesano: archivos de la curia y archivos parroquiales.
Anabad.
gina 224
ARCHIVOS
AGS (Archivo General de Simancas). Respuestas General de Munera
(Albacete). CE_RG_L472
AHPAb (Archivo Histórico Provincial de Albacete). Fondo
Ayuntamiento de Munera – 089/01 – Legajo de Borradores
AHN (Archivo Histórico Nacional). Libro de la Capellanía de María
Sánchez Torrejón (1599-1783). Clero, Secular-Regular, L179
Libro de la Cofradía de la Caridad (1621-1793). Clero, Secular-
Regular, L180.
Libro de la Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio siglos.
XVII-XVIII. Clero, Secular-Regular, L181.
Expediente general sobre el arreglo de Cofradías, Gremios y
Hermandades (1768-1803). Serie facticia.
AMM (Archivo Municipal de Munera). Correspondencia. Fondo del
Ayuntamiento de Munera, caja 39
Correspondencia. Fondo del Ayuntamiento de Munera, caja 60
Libro de Actas del Pleno. Fondo del Ayuntamiento de Munera,
caja 11/19.

caja 3/1
AL-BASIT 70 • PÁGS. 187-224 • INSTITUTO DE ESTUDIOS ALBACETENSES «DON JUAN MANUEL» • ALBACETE • ISSN 0212-8632