Antigua ermita del siglo XVIII.
Iglesia perteneciente a los Jesuitas. Su uso durante la estancia de los internacionales en Albacete fue múltiple. Convertida en almacén de armas, albergó también camas para acomodar a los brigadistas. Una de sus naves laterales fue utilizada por la policía militar como calabozo.
Como Comandancia de la base orgánica, también se instaló en ella parte del Estado Mayor, con Gaymann como jefe administrativo.